Ekekos 2.0

Me imagino que todos quienes tenemos hijos, hemos vivido una experiencia similar. Más de algún día a la semana, sino toda, los vemos partir rumbo al colegio, cargados… como aquella estatuilla altiplánica de la abundancia.

Carga 1, “Mochila Clases”: cuadernos, libros, lápices y útiles básicos, agenda…

Carga 2, “Alimentación”: termo con comida cacera y saludable, ensalada, fruta, y jugo – superando la calidad y el precio del casino disponible- Más una o dos colaciones intermedias.

Carga 3, “Mochila Deporte”: zapatillas, calcetines, y demás ropa deportiva, toalla, sandalias y útiles de aseo.

Carga 4, “Artística”: materiales para la clase de Arte o Música. ¡Uf… cuidado si alguno de sus hijos se le ocurre incorporarse al taller de guitarra!

Observo a mis hij@s tan pequeños, partiendo a las 7:30 de la mañana. Cada uno, el fiel reflejo de un “ekeko 2.0”

Cuesta reconocer cambios en educación en las últimas décadas. Pero sin duda, hay algunos que vienen incubándose a pesar de la debilidad de nuestros sentidos.

Siempre hay que dar gracias por los mejores y mayores recursos que tiene esta nueva generación. Sin embargo, lo optimista no me aleja de mi calidad de padre. El problema de lordosis y otras patologías que están incubando nuestros hij@s es una realidad. ¿Será el precio que tienen que pagar?

En la observación empírica de las cargas de mis hij@s –lejos- la que más pesa, es la Carga 1, “Mochila Clases”. Dentro de ella, son los textos escolares los que lideran el ranking. Cada vez tienen un mayor peso y volumen -más páginas y más tomos- a esto se suma el texto de trabajo. Allí los niños resuelven tareas, recortan y pegan imágenes. De este modo, los textos escolares dejaron de ser heredables. Y con tanta sofisticación y accesorio, cada año las familias debemos pagar más dinero por ellos.

Hoy la realidad de muchos colegios, es que ya se homologó el costo de los textos escolares a un netbook o a una tablet.

Haciendo una búsqueda rápida en Internet, existen tablets chinos por alrededor de US$80… ¿cuánto costarán estas tecnologías en un año más? ¿Cuánto les costarán los textos escolares a la misma fecha?

Varios estudios han demostrado la natividad sobre el uso de tecnologías digitales por parte de los niños, incluso acuñando el concepto de “nativos digitales”. Concluyen, que a diferencia de hace una década atrás, hoy NO hay discriminación a nivel socioeconómico: todos los niños tienen la capacidad de relacionarse de igual manera con la tecnología. Basta verlos.

Nadie discute que los niños manejen las nuevas tecnologías con facilidad. La pregunta va por otro lado ¿Qué pasa con los proveedores de los contenidos educativos que deberían insertarse en estos nuevos formatos? En particular, ¿qué pasa con las editoriales?

Creo que en plena consciencia de este escenario, las editoriales educativas reaccionarán (o están reaccionando) impulsadas por dos fuerzas internas. La que habla de un nuevo modelo de negocios, y la que tiende a proteger el Statu Quo. Casi un símil, lo que pasa con el cheque y la tarjeta de crédito.

Esta industria maneja grandes volúmenes, no estamos hablando de números pequeños, ¡es una industria muy, muy grande!

Por otra parte, a las editoriales educativas se les abre un nuevo flanco. ¿Saben ustedes cuánto ganan los editores (profesionales) que elaboran los textos escolares de sus hijos? Considerando que estamos hablando de profesores especialistas, con magister y algunos doctorados… De los que conozco, ninguno vive en una gran casa ni maneja el automóvil del año.

El flanco que se les abre a las editoriales educativas, es muy similar a lo ocurrido en la industria discográfica, donde las tecnologías digitales cambiaron las reglas de distribución de contenidos y el tipo de aporte de los agentes en la cadena de valor.

Las peores reacciones que uno podría observar de las editoriales ante este dilema, es desconocerlo, o bien realizar acciones inconducentes, como digitalizar al pie de la letra el texto escolar. ¡Cómo si esto se tratara de escanear y colgar!

El mundo digital genera por antonomasia una nueva experiencia para el estudiante, para el pedagogo, para los gestores educacionales y para las familias. Ese debiera ser el foco de las nuevas editoriales. Creo que el éxito será de aquellas que logren ver el foco en la construcción de nuevos recursos educativos, pensados para los nativos digitales y que potencien la labor educativa de los profesores. Las que consideren la escuela como una de las “redes sociales más esenciales” de la vida humana, y den cuenta que allí está la comunidad escolar que deben impactar.

No sabemos cuánto tiempo tomará este proceso de cambio, pero sí podemos observar algunos síntomas indiscutibles: colegios comprando tablets y conectados con WiFi, gobiernos que en lugar de dar lustre a las millonadas de textos escolares que compra, anuncian con mayor fuerza cuántos notebooks han adquirido para las escuelas.

En Red Kalakai nos gustaría extender una invitación a los expertos dispuestos a construir textos escolares de excelencia, digitales y gratuitos. Quizás pueda ser una contribución efectiva para acelerar y fortalecer el proceso de cambio. 

Carlos Ortiz S.

Director Ejecutivo

Kalakai

Publicado en Sin categoría | 2 comentarios

Educación: ¿Tema Financiero o de Educación?

La discusión relacionada con el dinero es la más fácil de abordar en Educación. Si a eso se le suma que el debate puede ser restringido a financiamiento de la Educación Superior… ¡QUÉ DESPILFARRO DE OPORTUNIDAD!

Supongamos que arreglamos los temas del lucro, repactación de las deudas, incluso que se logra una educación gratuita, ¿se solucionaron los problemas? Categóricamente, NO.

Me explico.

Primero tomemos la Educación Superior. En un escenario de universidades e institutos que de verdad no lucren, en donde sí existiera un margen neto que fuera reinvertido dentro de estas mismas entidades educativas, el problema seguiría existiendo:

Alumnos con buena formación de base que seguirían nucleando en las mismas universidades de siempre. Alumnos con mala formación de base, que van a ingresar a universidades o institutos con bajas barreras de ingreso y una altísima deserción en los dos primeros años. Lo único que cambiaría es que vamos a tener una gran masa de jóvenes frustrados, sin cartón y sin deuda directa de sus familias.

Entonces, volvamos al ejercicio inicial.

¿Se solucionó el problema financiero para las familias? SÍ

¿Se solucionó el problema de educación de las familias? NO

Educación Básica y Media. En escena tenemos sostenedores públicos y privados, no lucran y además su oferta es gratuita. ¿Desde dónde van a provenir los estudiantes con buena formación de base para la Educación Superior? De los mismos colegios particulares y de algunos públicos emblemáticos. ¿Se solucionó el problema financiero para las familias? SÍ ¿Se solucionó el problema de educación de las familias? NO

El real problema del sistema de Educación Superior en Chile, es la calidad de la formación basal de los alumnos.

¿Cómo se puede formar a un periodista?, si más del 50% de los egresados de Educación Media no entiende lo que lee… y si en igual patética cifra, no logra resolver un problema matemático básico, ¿cómo se puede formar a un ingeniero?

Hay varias voces que dicen que hay que acortar las carreras a tres o cuatro años, como en EEUU y Europa… Pero se olvidan de que en Chile, las universidades que reciben estudiantes con mala calidad de formación basal, se la pasan los dos primeros años nivelando alumnos en competencias básicas, y aún así, el nivel de deserción y de repitencia, ¡es altísimo!

Para no quedarme solo en análisis, quiero proponer algunas pocas medidas para contribuir a la discusión:

  1. Sustituir el financiamiento del Estado de una prueba de selección universitaria (PSU) a tres pruebas de egreso: Cuarto Año Básico, Octavo Año Básico y Cuarto Año Medio. Esto involucra dejar de poner el incentivo en la promoción de alumnos de un año a otro por asistencia y ponerlo en las competencias logradas en cada etapa de formación escolar.
  2. Construcción de Entidades Educativas especializadas en Nivelación Escolar. Estas pueden funcionar en paralelo al proceso regular, y además durante los meses de vacaciones escolares.
  3. Construcción de un Sistema nacional de trazabilidad de competencias por alumno. Esta información es vital para las escuelas y para desarrollar las entidades de Nivelación Escolar.
  4. Reconocer la diversidad de talentos existentes dentro de la comunidad escolar, premiando el avance del desarrollo de competencias por alumno, sin establecer límites etarios para la promoción de nivel; permitiendo que los más talentosos avancen a su ritmo y que a quienes les cueste más, tengan que pasar más tiempo en el sistema. A este respecto, la tecnología ofrece un mundo de posibilidades.
  5. Incentivos económicos a los profesores por el avance de sus alumnos. OJO: avance, desde un punto de partida. Esto debe estar acompañado de un programa de desarrollo docente.
  6. Establecer por ley, un máximo de alumnos por sala.
  7. Premiar la integración de alumnos con problemas de aprendizaje, y construir métricas de evaluación diferenciada.
  8. Conectividad Internet gratuita (banda ancha), para todos los hogares donde se forme un niño.

Desde el punto de vista técnico, todo esto se puede hacer. Desde el punto de vista económico, se requiere inversión, y el mayor inversionista en nuestro país es el Estado. Si la operación es pública-privada, las rentabilidades deben ser conocidas,  acotadas e indexadas a los resultados.

Tengo al menos una certeza, esto nos involucra a tod@s

Carlos Ortiz Silva

Director Ejecutivo Kalakai

www.kalakai.cl

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario